
...Siempre llegas como una sombra liviana que arrastra el viento, te sentia y escuchaba aun sin conocerte, en lo profundo de mi mente escuche esa voz de llamas, saliendo de tu boca de fuego que como el sol turba los ojos, asi incendiaste mis oidos, ya no pretendi buscarte eras como la luz que busca un ciego, te volviste impredecible y entonces volvi a escucharte...
Te observaba desde lejos.. y asi partí, camine sin saber nada de ti, ni siquiera el agua que rodeaba mis pies pude sentir...
....Y regresaste como una sombra liviana que arrastra el viento y te quedaste en mi, y se anexaron mas recuerdos para no olvidarte nunca, el tiempo siempre corre lento y aun cuando yo no quiero, aun estas aqui...
Decidi soltarte, luego desistí al verte una vez mas de frente y ver esos ojos que no transmiten nada, ni siquiera el miedo, no pude desifrarte aun cuando en mis ojos vistes lo simple que soy, tu mirada es como tu voz que ciega el alma y aturde el corazon...
Por eso se que aunque te vas, te quedas que eres humano y que puedes sentir diferente a mi lo se por eso me esfumare, y te estare observando desde ningun lugar, para que no percibas que estoy ahiii...

En ese extraño esconder, se percibió el aroma del anhelo enhardecido, que rogaba por escapar, donde la lujuria y pasión eran cegados por el orgullo que nunca permitió respirar su misma alma, ¿el orgullo algún día dejará de mandar para convertirse la esperanza y bienaventuranza en la guia de nuestras acciones?
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